~Alana~
Selló aquellas palabras con un beso posesivo, ardiente y furioso; lo había provocado, y aquí estaba reclamándome ante ello.
Dejó mis labios hinchados, ardiendo por su ataque, para comenzar a descender lentamente hacia mi cuello.
Mis manos buscaban aferrarse a algo más que no fuera la pared fría. Tomé su camisa, sintiendo sus músculos tensos y su respiración agitada como la mía.
Gemí al sentir su boca reclamar ese punto sensible, uno que arde con más fuerza bajo el tacto de quien ya