Mundo ficciónIniciar sesión— ¡Kade, viejo amigo! —se acercó al chico frente a mí con una sonrisa amplia y genuina. Lo abrazó atrapando sus brazos, de modo que Kade no pudo corresponder al mismo.
Aproveché aquello para posicionarme junto al ladrón. Aún tenía un poquito de miedo, pero nada que no pudiese manejar yo sola.
—Necesito hablar contigo —el chico fue directo al grano tras terminar el abrazo. Su rostro era serio, su mirada confiada, sus manos se guardaron en sus bolsillos y su espalda se enderezó.







