Mundo de ficçãoIniciar sessãoUn frío recorrió mi interior incitándome a gritar y saltar como si acabara de ganarme cincuenta millones de dólares.
La jueza sentenció la condena de Juliana y levantó la sesión. Dos oficiales tomaron a la asesina de los brazos, la esposaron y se la llevaron desapareciendo detrás de la gran puerta.
Yo, sin poder evitarlo más, abracé a Burns con todas mis fuerzas.
— ¡Lo hicimos! —celebr







