—Hermana, déjame explicarte con calma. —Marina ya no podía más con el miedo, así que se dejó caer del sofá.
Tratando de imitar a Ricardo, empezó a hacer un puchero, fingiendo llorar. Comenzó a contar la historia desde el viaje al resort junto al mar, hace más de cinco años, intentando que sonara lo más conmovedor posible, como si fuera capaz de conmover hasta a el más desalmado.
—Al principio no quería aceptar su propuesta, pero él... él dijo que, si no lo hacía, se tiraría al mar y se mataría.