Orión miró a su hermano menor con cara de asombro, sorprendido por lo que acababa de decir.
—Mi hermano está muy pequeño , pero sí que tiene carisma, ya tiene alguien que lo sigue, eso también se aprende. —apoyó Orión, y los dos se miraron como diciendo: “estamos en la misma”.
Perla levantó la vista de su plato y los observó con cara seria.
—Ustedes todavía están muy pequeños, no tienen que andar resolviendo líos de los adultos. Tienen tiempo de sobra para pensar en los estudios. Cuando lleguemo