Lorena, tranquilamente, siguió mirándola y sonriendo mientras decía:
—Entonces, gracias pues por tomarse la molestia de venir a verme.
Teresa quiso decir algo más, pero César la interrumpió antes que ella pudiera hablar:
—¿No dijiste que ibas a buscar los medicamentos con Blanco? ¿Ya pues las conseguiste?
—¡Sí, ya los conseguí! —respondió Teresa, viéndolo con una mirada de felicidad.
—Entonces vámonos. Tenemos mucho que hacer en la empresa. —César tomó la bolsa de Teresa, de paso, le agarró la m