Marina seguía detrás de Ricardo.
Aunque no sabía exactamente qué había pasado, por la situación, era obvio que César estaba molestando a Lorena.
No, ella no podía permitir que trataran mal a su amiga.
—César, ya dejaste a Teresa embarazada, ¿y todavía no dejas en paz a Lorena? ¿Qué quieres, tenerlas a ambas? Te lo digo claro, no va a pasar.
Mi Lorena no compartirá a un hombre con otra mujer. Eres un indecente y oportunista. Si tienes un poco de conciencia, deja en paz a mi Lorena… —Marina no pud