Anillo de cuero.
Gia.
Cuando Arthur Orlov coloca una especie de pulsera de cuero en mi muslo derecho y lo ajusta con fuerza, el nudo de tensión, nervios y miedo se forma en mi estómago, estirándose hasta mi garganta.
Mis manos quieren apoyarse en su cabeza u hombros cuando toma mi muslo izquierdo para colocar otro igual, pero logro mantenerme estable. Sus ojos no se apartan de mí, su respiración roza mis senos cubiertos pero duros. Y en esa misma posición, toma el listón del vestido y lo vuelve a amarrar.
Tiemb