La brisa suave apenas movía las hojas de los árboles, revelando la imponente casa Rossi-Moretti, que se alzaba majestuosa en medio de jardines perfectamente cuidados. A lo lejos, se escuchaba el ruido de los autos de Francesco y Charly acercándose, rompiendo la tranquilidad de la tarde. La tensión era palpable mientras ambos se estacionaban e ingresaban a la mansión, cada uno sumido en sus pensamientos tras la inquietante llamada de Roger. El aire era cálido, pero una ligera sensación de opresi