A última hora, la familia Rossi-Moretti decidió cambiar sus planes y viajar a Sicilia en el jet privado. La razón era clara, el embarazo de Isabella requería mayor comodidad y seguridad durante el viaje. Aunque Isabella insistía en que se sentía bien, Francesco y Don Marcos no querían correr riesgos innecesarios.
El vuelo fue tranquilo, pero en la atmósfera se respiraba la tensión de los días recientes. Isabella descansaba con la cabeza apoyada en el hombro de Francesco, el abuelo disfrutaba de