Calabria no era la única que era azotada por la inquietante incertidumbre. Sicilia con su calor sofocante abrazando el paisaje mientras el convoy de autos avanzaba por las carreteras serpenteantes que llevaban al sitio donde se desarrollaría el ambicioso proyecto. El sol golpeaba con fuerza, reflejándose en los vidrios de los autos, haciendo que el aire fuera pesado, casi palpable.
A bordo, Leonardo, con su expresión dura, revisaba en su tableta los planos y la logística de la construcción, frun