La atmósfera en la funeraria era opresiva, cargada de un dolor palpable que parecía envolver a todos los presentes. Isabella y Alessa, llegaron vestidas de riguroso luto, se mantenían cerca una de la otra, buscando consuelo en su mutua compañía. Francesco y Leonardo estaban a su lado, ofreciendo su apoyo silencioso.
El lugar estaba lleno de familiares, amigos y empleados de la constructora. Isabella y Alessa permanecieron juntas, sosteniéndose mutuamente mientras las lágrimas caían. La sala est