Noah la evitó durante dos días.
Leighton le veía en destellos. Saliendo temprano al trabajo. Volviendo tarde. La puerta de su despacho siempre cerrada. Sin mensajes a medianoche. Sin miradas robadas en la mesa de la cena.
Era como si hubieran vuelto al principio. Dos desconocidos compartiendo una casa.
Excepto que ahora dolía más. Porque ahora sabía cómo se sentía su tacto. Cómo sabía. El sonido que hacía cuando ella le besaba ese punto en el cuello.
El viernes por la noche, Chloe salió con ami