El timbre sonó a las once de la mañana del sábado.
Leighton estaba en la cocina preparando café. Noah estaba en su despacho. Chloe había salido temprano a una clase de yoga.
Ignoró el timbre. No era su casa. No era su problema.
Volvió a sonar. Más tiempo esta vez. Insistente.
Suspiró y fue hacia la puerta. Miró la pantalla de seguridad.
Una mujer estaba en el porche. Alta. Imposiblemente alta. Pelo rubio largo que captaba la luz del sol como hilo de oro. Gafas de sol de diseño. Un vestido que p