Luisa se había encargado de contarle a toda la empresa sobre mi relación con Alexander, sobre el altercado con Zoe, pero sobre todo que mi nuevo puesto en la empresa era gracias a la relación con Alex y su familia.
Por supuesto no hicieron falta los cotilleos por los pasillos, sin embargo ninguno se atrevía a preguntar o decir algo por temor a ser despedido.
Había llegado a un acuerdo con Alexander, y es que mientras estuviéramos en la empresa nuestro trato sería estrictamente profesional, y s