Rudolf miró en dirección a la mujer que acudía a su encuentro, la bella Malena vestía de verde esmeralda a tono con sus zapatillas y bolso, el reloj era hermoso…en algún lugar lo había visto…o quizás era similar…la voz de Malena le sacó de sus análisis.
-Que gusto verte Rudolf-.
-Vámonos, te tengo una maravillosa invitación a mi suite, cenaremos, puedes nadar en la alberca y ver la noche resplandeciente-.
-Es una tentación acaso? -.
-No lo sé, yo pensaba en compañía para una cena de negocios-.