Capítulo 25. Verdades a medias
Regresaron a la casa cuando el sol de la tarde empezaba a caer. Ámbar estaba verdaderamente agotada, pero había disfrutado cada momento de ese día mágico. Se había sentido como una princesa, dentro de un mundo onírico y sobrenatural. No podía imaginarse que pudiera ser más perfecto.
Bueno, tal vez sí. Si su relación fuera real.
Temía perderse en esa irrealidad, inconsciente de su verdadero lugar y de sus motivos para estar allí.
Cuando llegaron, no era la única cansada, por lo que todos acord