Capítulo 94. Jugar con el destino
Ámbar se sentía sumergida en un ambiente opresivo de pesadilla. En su mente confusa y llena de dolor, se arremolinaban los recuerdos, mezclados. El rostro de su niñez, la expresión de Alex… los ojos oscurecidos de Marco…
De pronto, lo vio entrar a la habitación con premura y acercarse a ella, hasta quedar a sus pies.
Sin embargo, su expresión era la pura y limpia que recordaba. La amorosa, la de antes de… de ayer.
Antes de la pesadilla.
Marco le hablaba con la voz quebrada, indagando en su m