Capítulo 26. Dormir juntos
Terminaron de cenar temprano, y tras un largo día todos deseaban retirarse a sus habitaciones para poder descansar, y estar listos para otro intenso día en la casa de campo.
Ámbar y Marco entraron al dormitorio que compartían. Ella estaba visiblemente nerviosa por la idea de dormir juntos, y él lo notó.
-Ámbar, no te preocupes tanto. No soy un acosador. Dormiré en el sillón, y sin tocarte. Sabes bien que no pasará nada que no desees, sobre todo después de lo que pasó en casa.
-Lo sé… y lo sien