Mundo ficciónIniciar sesiónHola Min-jae – dice Clara con dulzura
Yoon levanta la mirada con los lentes puestos, los ve apenas un segundo y vuelve casi de inmediato a los documentos. Su expresión no cambia, como si ella no hubiera entrado realmente en la habitación. -Kim, puedes retirarte – dice Yoon algo seco -Si, Yoon-nim – dice Kim-nim con formalidad Kim-nim cierra la puerta… el sonido del clic parece más fuerte de lo normal en el silencio de la oficina. Clara se queda sola con él. Clara se acerca al escritorio de Yoon, pero él ni sube la mirada, sigue sumergido en los documentos. El sonido del papel al pasar se vuelve insoportablemente normal. -Min-jae, ¿cómo te fue en la junta? – pregunta Clara con voz tierna, intentando suavizar la distancia. -Lo de siempre – dice sin levantar la vista Clara parpadea despacio, como si esperara algo más… pero no llega nada. -Mm… ¿comiste? ¿Te traigo algo de la cafetería? – insiste, tratando de mantener el tono amable, casi cariñoso. -No – contesta Yoon muy seco y distante. El “no” cae sin matices, sin pausa, sin intención de suavizarlo. -Min… - Clara no logra terminar. -Clara, aún no es la reunión, puedes caminar libremente por la oficina. Kim-nim te llamaría – la interrumpe Yoon sin verla, pasando otra página. Clara se queda quieta un segundo. La frase no es agresiva, pero sí extraña… demasiado formal, demasiado lejana. Siente un pequeño nudo en el pecho. La energía que emana Yoon no es la misma de anoche… no hay calidez, no hay rastro de cercanía. Era como si estuviera frente a otra persona. La calidez de la noche anterior parecía no haber existido nunca, y eso la descolocaba más de lo que quería admitir. -Clara – Yoon por fin levanta la mirada. Se quita los lentes con calma, como si eso también formara parte de una decisión calculada, y se levanta. Camina hacia ella. El espacio entre ambos parece más frío a medida que él se acerca. -No deberíamos darle un nombre a lo de anoche – dice Yoon mientras con el dorso de sus dedos recorre desde el hombro hasta la mano de Clara. El contacto es breve, casi automático… pero suficiente para que a Clara se le congele el cuerpo. Clara se queda fría. No entiende nada. Su mente intentaba encajar esas palabras con lo que había sentido horas antes, pero no coincidía. Nada encajaba. Y eso dolía más de lo que esperaba. -Veámoslo como dos adultos que quedaron presos del alcohol – añade Yoon, como si hablara de algo completamente trivial, sin peso alguno. Clara siente que el aire cambia. El recuerdo de la noche anterior le golpea de golpe, desordenado, vivo… demasiado real como para encajar con esas palabras. ¿Acaso todo fue mentira?… -Disculpa, ¿entendí bien? – pregunta Clara con cierta molestia, pero más herida que firme. -No sé, qué entendiste - Yoon con irritante serenidad Clara respira fuerte, como buscando valentía en algo que no sabe si todavía tiene. -Que lo que paso anoche no fue nada para ti – indica Clara Y por primera vez su voz tiembla apenas. -No… fue algo… pero no debería significar más de lo que fue – dice Yoon caminando de vuelta a su escritorio, estirándose antes de sentarse como si la conversación ya estuviera cerrada. Clara, no podía creer lo que escuchaba… era él, el mismo que la había mirado de esa forma… el mismo que la había hecho sentir que no estaba sola… -¿Perdón? – pregunta Clara, sin salir de su asombro Yoon la mira un segundo, como si realmente no entendiera el problema. -¿Acaso a ti no? – repregunta Yoon con total indiferencia -Serás… - dice Clara en español en tono de molestia, sin terminar la frase. El aire se le corta. Ya no quiere seguir ahí. Clara no quiere seguir escuchando más. Abre la puerta y se va… Ni siquiera recuerda en qué momento decidió salir. Solo sabía que si se quedaba un segundo más, no iba a poder sostener lo que estaba sintiendo. -¿Clara-ssi? – dice Kim-nim que estaba por entrar a la oficina, quedándose a medio paso. -Yoon-nim, ¿qué pasó? – entra alarmado. -Déjala, se le pasará - dice Yoon con una normalidad increíble, sin apartar la vista del escritorio. Clara está con el corazón hecho pedazos… contiene las lágrimas… corre sin rumbo… necesita aire… no sabe a dónde ir… Los pasillos del edificio parecen más largos de lo que recordaba, cada paso retumba en su cabeza como si no fuera real. De repente consigue al final un balcón con plantas, arbustos pequeños… entra corriendo, hiperventilando, como si el aire dentro del edificio ya no fuera suficiente para ella… Por más que respiraba, la sensación seguía ahí, apretándole el pecho, como si todo lo que no había dicho buscara salir al mismo tiempo… Camina hacia la baranda como si quisiera respirar todo el aire posible… el mundo afuera sigue igual, pero dentro de ella todo está cayendo. Se queda un rato respirando allí… tratando de calmarse… sigue conteniendo las lágrimas… -¿Clara-ssi? – Dios su voz… Será… no podré contenerme más…






