Clara camina tratando de detener la sonrisa sin mucho éxito, Yoon la ve y se empieza a sonreír también.
—Se siente bien, ¿no? —Yoon camina viendo hacia adelante.
—Bastante. —Afirma Clara ya sin detener más la sonrisa, cosa que hace reír a Yoon, mientras ambos siguen caminando agarrados de la mano a su oficina.
Por el camino los ven, es inevitable que empiece el cuchicheo de pasillos, claro, los empleados tratan de disimular, pero, aunque intenten, Clara se da cuenta es casi imposible no hacerlo.