Luis Punto de Vista
La chica se alejó tan rápido que me dejó pensativo. Traté de averiguar el motivo de su marcha y esperaba no haber dicho nada inapropiado. Al repasar la conversación, llegué a la conclusión de que solo debía estar preocupada por sus amigas.
Crucé la sala y, antes de llegar a la salida, Carlos se acercó por detrás, dándome unos golpecitos en el hombro.
Me di la vuelta y me apoyé en la pared.
—¿Qué te pasa? ¿Ya estás cansado?
—No, se trata de esa chica, la que apareció sin in