Sarah Brown
En el hotel, Vlad duerme como un niño pequeño. Su respiración relajada, su boca cerrada cogiéndome de la mano. Con una sonrisa, apoyo mi cabeza en su pecho y me abraza, acercándome más a él.
Cuando despierto, estoy sola en la cama, Vlad no esta a mí lado.
—¿Vlad? — le llamo, me levanto de la cama y voy al baño.
Cuando abrí la puerta, me tomé con él. Me veo por la mampara trasparente, lavándose el pelo. Me deshago de mi ropa, dejándola en el suelo y entró a la ducha. Le abrazo por