Capítulo 17. Celos
—¡Que hay de malo en eso!, tú misma lo dijiste es solo una empleada loca y sin importancia, una empleada que piensa que este es uno más de sus mundos imaginarios— al decir eso al momento se reprendió a sí mismo por ser tan imprudente.
—Tiene razón usted, tampoco espero que una cabeza tan pequeña entienda algo tan grande— dijo con hilaridad .
Gia giró sobre sus talones directo a la salida, en realidad seguía estando confundida porque sentía tantos celos.
Theodore se puso de pie al instante en qu