Capítulo 11. No puedo pagarlo
Theodore escaneo a la mujer frente a él, era la misma que cada que tenía la oportunidad se le insinuaba en el club,—¡Que irónico no!, prefieres sacrificar a otros antes que a ti—, cuando él dijo eso, solo dio la vuelta para subirse al auto.
Gia solo se mantenía callada, había sido tan tonta que cayó en la propia trampa de una persona falsa, sonrió de lado, pero eso solo captó la atención del hombre.
Al cabo de algunos minutos la sonrisa en el rostro de Gia había regresado, se giró para mirar al