CAPÍTULO 52. Una sorpresa de Navidad
Sienna Williamsburg tenía muy claro lo que quería: Embarazarse de aquel hombre; porque, aunque en aquel momento la odiara, sabía muy bien que era lo suficientemente buena persona como para no rechazar a su propio hijo. Y en aquel punto eso era lo único que podía conseguir que volviera a estar con ella.
Por eso había tomado la decisión de drogarlo, y gracias a la vigilancia que tenía puesta sobre él, enseguida se había enterado de dónde podía encontrarlo.
Obviamente, el hecho de que estuviera en