PAPÁ AL RESCATE. CAPÍTULO 100. Un purasangre
Cuatro meses después.
Sian se puso su mochila con toda la actitud y salió al corredor de la mano de su padre.
—¿Puedo darle un besito a mami antes de irme? —le pidió a Matt y este sonrió.
—Sí, pero suavecito para que no se despierte.
—¿Y por qué mami siempre duerme tanto últimamente? —se quejó el niño y Matt cruzó los dedos de las dos manos mirando al cielo.
—¡Pues, si dios quiere, porque tu papá ha hecho doble turno y trabajado mucho en los últimos cuatro meses para cansarla! —suspiró y el niñ