CAPÍTULO 24. El desastre en medio de la lluvia
En aquel punto Blair ya ni siquiera sabía qué responderle. Si él no estaba seguro de lo que quería, ¿cómo pretendía que ella lo entendiera? Terminó de bañarse y se sentó en aquella ventana viendo cómo llovía afuera; la tormenta estaba en todo su apogeo, así que durante toda la noche el agua no cesó.
Blair no tenía idea de dónde estaba durmiendo Nate, ni de que siempre se escabullía en la madrugada para llevarse ropa limpia sin despertarla. Al día siguiente, muy temprano, el clima había mejorado