EPILOGO DE SONJA
—Ya estas grande mi pequeña — me observa con tanto aprecio, no hay duda de que me ama y yo a ella, — por eso convencí a tu padre.
—Aun no estoy de acuerdo — chista mi padre Armin y sonrió.
—Lo convencí — dice merándolo y ejerciendo fuerza en sus palabras — de darte este regalo, eres una chica grande y responsable y confiamos en ti plenamente.
Corro rápidamente, no utilizo uno de mis poderes que es la velocidad, lo hago de forma normal, abro las puertas de la casa y veo mi lind