ZAYED
Despierto sobresaltado, extendiendo mi brazo con el único propósito de atraer a Clara hacia mí. Mis dedos, ansiosos por su calor, solo encuentran el frío y vacío espacio de la cama. Inmediatamente me siento en alerta, mi corazón late con fuerza mientras mis ojos recorren el entorno de la habitación. Clara no está aquí.
El miedo me invade. Un sudor frío recorre mi espalda al pensar que pudo haber cometido alguna locura, quizás intentando huir. No es su estilo, pero con Clara nunca se sabe.