Zaid estaba convencido de que, si Reinhardt descubría la verdad sobre Jordan, no dudaría en matarla. De hecho, le divertía imaginar la escena, el momento exacto en que el mafioso se diera cuenta de que el "chico" que tenía bajo su control no era más que una mujer disfrazada. Sin embargo, también asumía que el desenlace sería fatal para ella. Reinhardt no perdonaría una mentira de ese calibre.
Pero Zaid no estaba dispuesto a permitir que las cosas llegaran a ese punto. No quería que Reinhardt le