C60: Esto es lo que siempre he sido.
El deseo de escapar, de rechazar esta horrible decisión, creció dentro de Jordan como una llama incontrolable. En un esfuerzo por liberarse, dio un tirón fuerte, y en el proceso, el arma que Reinhardt había colocado en su mano cayó al suelo, haciéndose eco del momento con un sonido sordo.
—¡No voy a hacer esto! —vociferó Jordan con fuerza, mientras levantaba la cabeza y le clavaba una mirada desafiante—. ¡No voy a entrar en tu juego!
—En realidad, ya decidiste —aseveró Reinhardt—. Como no vas