C231: Su juguete favorito.
Mientras tanto, en una habitación distinta, muy lejos de la calma con la que Jasper intentaba enfrentar su situación, Jordan no podía mantenerse serena.
—¡Sáquenme de aquí! ¡Suéltenme! ¡Déjenme ir! —sus gritos eran desesperados—. ¡¿Alguien me escucha?!
Se le quebraba la voz y el pecho le ardía, el corazón le latía como si quisiera romperle las costillas, y aunque en el fondo sabía que era muy probable que nadie la oyera en ese lugar, no dejaba de gritar. Era su única forma de no sentirse comple