Asustada, Cristal se movió del escritorio sin dejar caer los documentos que ya había encontrado. La persona que la miraba era la misma que la acechaba para que encontrara el destino que él le había impuesto. La sonrisa en su ostro fue algo que ella no pudo soportar por más que lo intentara.
— ¿De qué se trata todo esto? —Preguntó ella de manera molesta, lo que estaba comenzando a sentir por su abuelo era solo odio, odio y nada más que eso.
— ¿No los has leído? O, ¿una vez más necesitas tiempo p