En una de las habitaciones más lujosas de aquel lugar que habían estado ocupando por poco tiempo, Cristal apagó el televisor con lágrimas en los ojos. Todo, todo lo que él le había mostrado anteriormente hoy no era más que una mentira, aquella cena, aquellas palabras, aquellas miradas, nada de eso ahora valía ahora porque la madre de él había declarado el casamiento con Tábata, era increíble que ellos no estuvieran casados hasta la fecha pero, ¿qué importaba? Al final él ya había decla