Ligeramente el recuerdo se borró de su mente.
—Señorita, puede pasar, el señor Lambert ya está esperando por usted. —Dijo la secretaria haciéndola salir de su mundo de recuerdos.
—Muchas gracias —dijo Tábata tomando su bolso y su folder negro para después, seguir camino a la oficina de Brandon.
Bastó que ella abriera la puerta para encontrarse con aquel ser que siempre iba a ser a que su mundo se desestabilizara. Su corazón comenzó a golpear más fuerte, un sudor frío le recorrió el cuerpo al s