Van Allister:
Crescent nunca había viajado a una velocidad sobrenatural, ni siquiera ahora que volví a usarla con ella, no estaba acostumbrada. En el instante en que aterrizamos en la manada de Vancouver, se apartó de inmediato de mí.
Tres……
Dos……
Uno…… y,
Cayó al suelo, aunque la sujeté antes de que tocara tierra. Conmoción leve, síntomas típicos de cualquiera que no esté acostumbrado a la velocidad que poseen los vampiros. Permaneció inmóvil un minuto aproximadamente antes de observar su ento