**Vann:**
Me quedé solo en el estudio mucho después de que Crescent abandonara el balcón. Su aroma aún persistía en mi abrigo: sal del viento marino mezclada con el leve jabón que usaba. Sus brazos alrededor de mí habían sido lo único sólido en mi mundo. Pero incluso mientras se aferraba con fuerza, la culpa me desgarraba por dentro. ¿Cómo se suponía que la mantendría a salvo sin revelar toda la verdad?
El antiguo poder en su sangre no era solo fuerte. Era letal. Para ella. Para mí. Para cada f