Caballero Creciente:
Regresé caminando a sus aposentos privados, donde he estado todo este tiempo. Y en días como este deseo poder volver a mi propia habitación. Pero él se aseguró de que mi cuarto no estuviera en condiciones, desde aquella vez que causó estragos en él transformado en lobo.
Vann no tiene ningún sentido, tiene la influencia y el poder para obligar a Dion a someterse y permitirme enterrar los restos de mi tía junto a mi tío. Ni siquiera me escucha, y no quiere entrar en razón. Lo único que le importa es mantenerme encerrada en el castillo; no puedo ir a ningún lado sin él. Actúa como si yo no fuera nada sin su presencia. Como compañeros destinados, deberíamos ser iguales, no él comportándose como si fuera superior.
Cerré de un portazo la puerta de su habitación y me senté en el borde de la cama. Intenté calmarme y entender por qué no me permite hablar con la manada Fang. Puedo sentir que está ocultando algo y ojalá me lo dijera. Todo gira en torno a protegerme, pero no