Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer brillaba afuera, con una luz tenue que hacía parecer aquella visión absolutamente mágica.
—Connor… ¿dónde estamos?
Él se levantó y la abrazo por la espalda, apoyando la cabeza en su hombro y mirando también a través de la ventana.
—En Napa, a unos seiscientos kilómetros de casa.
—¡Dios, es precioso! —murmuró Baby porque hablar más alt







