Camino por el campo y en minutos llego al negocio de don Juan quien me saluda amablemente, me entrega las cosas y cuando vengo de vuelta escucho mi nombre como un susurro fuerte.
Agatha! – Me giro y Williams está ahí.
Williams, hola, ¿como estás?
Preocupado, el sicólogo está viendo a mi hermana, mi hermana ha estado triste este último mes y la está tratando, tengo miedo de que le haga daño, se llama Soledad por favor, Agatha, protégela.
Tranquilo, ayer conocí al psicólogo que nombraste, si creo