—Lamentamos informar que su hermana ha caído en un estado de coma profundo. Sufrió una fiebre muy alta luego de la quimioterapia y esto la dejó en un estado crítico.
—¿Cuál es su estado actual? —pregunté sosteniendo las lágrimas y con el inmenso nudo en mi garganta.
—Crítico extremo. Su cáncer se ha vuelto terminal. Creemos que solo le quedan unas horas de vida.
El teléfono resbaló de mi mano hasta caer en la suelo. Azrael se apresuró a mi lado y lo recogió.
—¿Qué pasa Gabriella? —coloc