Capítulo 21: Tú y yo para siempre.
Ya han pasado varios días desde el viaje a Manaos y Juan Carlos me habla sólo para asuntos de trabajo, trata de evitarme.
Es mejor así, además yo se lo pedí, pero no lo puedo negar me duele mucho, a veces me provoca correr hasta él y abrazarlo, extraño sus besos, sus abrazos.
Allí está, tan cerca y a la vez tan lejos, me gustaría acercarme, pero no, así lo extrañe mucho, no seré yo quien rompa el trato, se ve tan hermoso, ¡Dios!, la verdad es que es un hombre muy atractivo, no me