Georgina
Lo escucho dejar nuestras maletas dentro y grita una despedida prometiendo volver lo más pronto posible. Me arrojo al sofá y suspiro dejando ir esa sensación tan frustrante. Tomo mi teléfono y abro el chat del grupo.
Yo: Estoy en casa. ¿Habrá desayuno mañana?
Paula: Bienvenida de vuelta, muñeca. ¿Cómo estás?
Heidy: Bienvenida, amorcito. Te amo.
Sonrío y escribo.
Yo: Estoy bien. Mejor, de hecho.
Lucy: ¿Hablaste con él?
Yo: No. Lo iba a hacer, pero tuvo que salir, me imagino que