Mundo de ficçãoIniciar sessãoAdam
—Buenos días, cuñado —saluda Alvin, entra a la cocina y mira lo que preparo—. ¿Ganando puntos o te estás resarciendo?
Señala la sala, donde están la cobija y la almohada doblada. A dormir al sofá como un niño malo, al menos tuve la compañía de nuestros gatitos, y por nada en el mundo vuelvo a dormir en el piso. Ni en mis peores días lo había hecho.







