Mundo de ficçãoIniciar sessãoGeorgina
Detesto que lo diga así, como si no tuvieran peso sus palabras.
Los Collins son los que se quedan sin habla y me miran al darse cuenta que es a mí a quien observa directamente. Siento mi rostro caliente en cuestión de segundos, lo que empeora cuando me guiña un ojo.
—¿







