A lo largo del día, los dos permanecieron en el balcón disfrutando del amor que habían ocultado durante todos estos años debido un un tonto malentendido, pero que también les permitió conocerse más de lo que anticipaban, consiguiendo que este se consolidará cada día más a pesar de que ninguno de los dos lo viera, convirtiendolo en un amor puro, sincero e inquebrantable.
- Espera… entonces, ¿por qué hiciste creer a los demás que Santiago y tú eran pareja? - Pregunta con curiosidad. -
- Bueno…