Capitulo 25— Eres mía
Narrador
Bárbara llevaba días acumulando un veneno que la quemaba por dentro. Herodes no lo solo le habia ocultado aue habia salvado a Fabian de las garras de Agusto, sino que también le habia encontrado ese empleo bajo manipulaciones, en el cual solo seguia, por que era su nombre el que se encontraba en tela de juicio
La habitación estaba en penumbras cuando él entró al fin, con esa calma exasperante que la hizo perder cualquier rastro de control.
—¿Dónde demonios estabas? Por que te has ido tantos dias sin decir nada más —le lanzó apenas lo vio, con los ojos encendidos de furia —¿Desapareces y me dejas con la idea de que sientes algo por mi, que me has encontrado un empleo por mi propio merito? ¿Qué clase de bas*ura eres? No solo salvas a Fabian de morir, y me dejas creer que erea un desgraciado, sino que practicamente compras mi puesto
Herodes cerró la puerta con lentitud, como si sus palabras fueran apenas un zumbido molesto. No respondió. Ese silencio la inc