Capítulo 21— Rosas
Narrador
Empezando una nueva mañana, Bárbara se encontraba un tanto inquieta. Su primer día de trabajo estaba a punto de iniciar, por lo que su corazón palpitaba sin control alguno. El simple hecho de cumplir su sueño de enseñar a niños la llenaba de alegría, y que Herodes fuese responsable de ello, en cierta parte la hacía sentir extraña, por lo sucedido, por su repentino interés.
Permaneciendo en espera del rector, el cual la guiaría en su primer día de trabajo, Bárbara arregló su cabello por milésima vez, observándose en un espejo a metros de ella, mientras lo esperaba en la pequeña estancia de la dirección, y saliendo de su oficina al fin tras una larga espera, el caballero regordete, de bigote, saludó.
—Usted debe ser Bárbara Prat, un placer... Yo soy Emilio Marshal... He escuchado mucho hablar de usted.
Estrechando su mano, Bárbara sonrió ligeramente, e iniciando el pequeño tour por el jardín de niños Stell, oficialmente Baby empezaba a ejercer su carrera