En el despacho de Justiniano se encontraban padre e hijo preparados para él momento que tanto esperaron desde la revelación. Benjamín no sentía ningún tipo de temor al enfrentar a estos dos hombres, el odio visceral que le era producido por ambos en especial el mayor, que deliberadamente los separó como familia. Justiniano fue el primero en hablar, con un tono de desprecio se dirigió a Benjamín.Justiniano: - Bueno, dado que mi hija volvió, lo mejor será que luego de las